En Sol, el autor divide la novela en cuatro capítulos (aurora, mediodía,
crepúsculo y medianoche) y podría ser la ordenación
de ciertos personajes de una y varias historias de amor- en torno
al eje de una ciudad, Jerusalén, con sus personajes como esta ciudad,
reales y míticos al mismo tiempo. Mientas el narrador y la mujer
a quién ama recorren el mundo para descubrir el paradero del hermano
de ella- un pintor misteriosamente desaparecido-, parecen viajar, junto
con los personajes que se encuentran en su periplo, hacia una evolución
espiritual. Obra de gran fuerza poética, rítmica en muchos
casos, semeja una irrupción de la fuerza que caracteriza a los románticos
proyectada sobre nuestro tiempo, con las expresiones y las imágenes
turbulentas de hoy. Novela de imaginación desbordada, que da cabida
al lirismo, al realismo, a la fantasía y al misterio, sorprenderá
al lector demostrándole que la cantera novelística latinoamericana
no había agotado aún su filón de obras maestras
